
La decisión del Ayuntamiento de Lugo de retirar la matrona de la plaza de Avilés y demoler el pedestal y los escudos con los que contaba el conjunto, para instalar en su lugar una reproducción de la Fuente de los Leones, ha sido el último de los ataques al patrimonio histórico de la ciudad.
Los escudos, de reconocido valor artístico, representaban a las cuatro provincias y eran de cerámica vidriada de Talavera, el conjunto era representativo, con el Parque Rosalía, de la arquitectura y el urbanismo de los años veinte de la ciudad.
Ahora descansan en la escombrera.